Durante mucho tiempo en el ámbito social, hemos tenido la falsa creencia de que liderar es aguantar cualquier cosa, no dudar y no tener ni un respiro pero, poco a poco vamos siendo conscientes de que la verdad es otra, la verdad es que quien lidera también necesita sostén.
No podemos olvidar que hay que acompañar y ayudar tanto a los equipos como a quienes los lideran.
Por eso, desde Alere lo tenemos claro, necesitamos herramientas emocionales, espacios seguros y una supervisión profesional como base estructural. Para todas: para quienes intervienen socialmente y para quienes lideran💛
Porque un liderazgo que no cuida… desgasta. Y no solo a los equipos. También a quien lidera.
Con ello evitaríamos que se colara el malestar en los equipos, el agotamiento o la culpa. Lo que termina por destruir la razón por la que escogimos esta profesión. Y acaba destrozando a personas que se animaron a liderar.
Mandos intermedios, coordinadoras, responsables de área: Las personas que gestionan personas necesitan más que indicadores. Necesitan formación en competencias emocionales. Y necesitan también espacios seguros donde parar, pensar, procesar, revisar(se).
👉🏽 Porque liderar sin formación ni apoyo emocional es como pilotar un avión en mitad de la niebla. Con 100 personas detrás. Y sin radar.
Por desgracia, son casi nexistentes los espacios de SUPERVISIÓN para personas que ejercen el LIDERAZGO pero estos perfiles también tienen dilemas, dudas, inseguridades, conflictos… que les afectan a ellas y a sus equipos.
Queremos líderes que se pregunten: ¿Qué necesita mi equipo para no romperse en un sector tan precario?
📣 Desde Alere queremos impulsar una nueva conversación. Una donde los liderazgos también se cuidan.